Hostal.
Nos tocó en el cuarto con tres gauchos y una insoportable. Los gauchitos unos chiquinios show, de 18 años que después de unas horas ya no bancaban mas el haberse ido. Manuel y Juan Andres.
+ Manuel, Juan Andres, Julito
+ Giovana, la Yenny.
+ Negro Gutierrez & novia
+ Daniela, chefa genia total
+ Marcelo
El hostal muy bien, amplio, con todo pensado para nosotros. Cuchetas y baños grandes, espacios para estar y para conectarse y desconectarse, cocinarse, concentrarse, desconcentrarse y desestructurarse. Gente de todos lados que se divierte simplemente hablando, sonriendo de escuchar otros idiomas y acentos. Al principio cuesta hablar, hoy, al tercer día, no hay tantas barreras.
En la tarde recorrimos las calles, no tantas ya que seguía lloviendo. La ciudad de la lluvia. Encontramos un parque alucinante que sube. Desestructura la ciudad, en unos metros logra una altura increíble y se asciende mediante caminos entre árboles enormes e intrincados. Tiramos una moneda, cada una su deseo, y volvimos a lo poco conocido.
Mientras Chestu y Belonch dormían una supuesta siesta antes de despertarnos a cocinar la cena, yo me duchaba. Como era de esperar, el despertarse nunca llegó y a las tres de la mañana nos encontramos abriendo los ojos. Chester a bañarse, yo a dormir. Bel se despertó temprano y le tocó la ducha y a eso de las 9 llevamos nuestro desayuno a la cocina del hostal (pan con queso philadelphia, jugo de naranja y manzana, y café). Panza llena decidimos que era hora de buscar trabajo y fuimos a McDonalds buscando internet.
Buscamos, compramos, cocinamos morrones rellenos de queso y puerro, escribimos currículums y mandamos, pedimos, rogamos por trabajo. Jaja. A las 8.30 de la noche (acá es noche de verdad, todo cierra temprano), subimos a la Sky tower, una torre desde donde se ve toda la ciudad, un círculo con vista a todo el horizonte, tierra, océano, calles, vida, sentir velocidad y paz a la vez.
Cena: Ensalada con queso y castañas de cajou, fideos para Bel.
Buscando conocer bajamos al bar del hostal, “globe”, donde nos encontramos con el resto de los uruguayos. Era un mix de gente extraño de esos de televisión. Chicas en la barra totalmente yankeelandia y gente en la puerta para no parar de hablar.
+ christchurch’s boy, buenos consejos
+ pareja de UK
+ italiano viajando por el mundo




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